Con el avance de la tecnología en este mundo, la protección de la transmisión de señales no puede ignorarse. Aquí es donde la estrangulamiento de modo común entra en juego, ya que es esencial para reducir la interferencia electromagnética (EMI) y mejorar el rendimiento de la compatibilidad electromagnética (EMC).
Las bobinas comunes (también conocidas como inductores comunes) están diseñadas especialmente para eliminar la interferencia de ruido no deseada en las líneas de señal de datos de alta velocidad. El núcleo es cerrado y se utilizan enrollamientos simétricos para que dichos componentes puedan controlar el ruido común pero permitir la paso de señales diferenciales. Por lo tanto, incluso en presencia de un campo electromagnético perturbador, se mantiene la claridad de la transmisión de datos.
Ante la expectativa de interferencias o ruido, existen dos tipos de corriente en un circuito. Uno es la corriente en modo diferencial, que generalmente es la señal deseada que atraviesa el circuito en direcciones opuestas entre sí, y las dos señales de ruido indeseables que pueden considerarse corrientes en modo común, ambas fluyendo en la misma dirección en ambos conductores. Las bobinas en modo común son un tipo especial de dispositivo eficaz solo para la supresión de corrientes en modo común, sin influir en las corrientes en modo diferencial.
Al fluir las corrientes en modo común a través de los devanados de la bobina en modo común, se genera un campo magnético en dirección opuesta en el núcleo magnético. Estos campos magnéticos se cancelan mutuamente y, como resultado, hay una reducción extremadamente significativa de las corrientes en modo común. Al mismo tiempo, las corrientes en modo diferencial de fases opuestas generan campos magnéticos que favorecen su flujo, permitiendo que pasen a través de la bobina sin ser perturbadas.
Independientemente de si se está diseñando una fuente de alimentación o trabajando en interfaces de comunicación USB y Ethernet, existe una ganancia considerable al diseñar las unidades con ahogadores comunes de alta especificación. Este proceso de diseño reducirá el RFI y aumentará el cumplimiento de la CEM, asegurando así un entorno electrónico mejor y más libre de fallos para el dispositivo en uso.
En conclusión, invertir en buenos ahogadores comunes de calidad tendrá un gran impacto a largo plazo en el aumento del rendimiento y la fiabilidad del sistema electrónico de una persona. La mayoría de los dispositivos electrónicos siempre encontrarán señales molestas y estos componentes son esenciales para filtrar el ruido y las interrupciones indeseables, conservando así la claridad de transmisión mientras también mantienen los estándares de fluorescencia de la CEM.